CJNG y la Camorra: la alianza entre ‘El Mencho’ y la mafia italiana

La desarticulación de la ‘oficina’ del CJNG en España reveló una colaboración operativa con el clan Amato-Pagano, de la Camorra napolitana.

El desmantelamiento en España de la llamada “oficina” del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) destapó una operación conjunta entre la organización mexicana liderada por Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, y el clan Amato-Pagano, una de las facciones más poderosas de la Camorra napolitana.

La operación, ejecutada el 18 de noviembre por la Policía Nacional en coordinación con la DEA estadounidense y autoridades de Países Bajos, se desarrolló en Madrid, Ávila, Bilbao, Valencia y Toledo. Fue el punto culminante de una investigación iniciada este año, tras detectarse cargamentos de cocaína ocultos en maquinaria industrial de gran tonelaje procedente de Sudamérica y Costa Rica.

Según fuentes policiales, la red empresarial de uno de los principales colaboradores del CJNG en España permitió articular una compleja estructura logística. La droga era almacenada en fincas de la sierra madrileña y zonas rurales de Ávila, seleccionadas por su aislamiento y seguridad.

La operación se desplegó en dos fases: la primera, para detener al núcleo de la organización; la segunda, para desarticular los puntos de distribución en Valencia y el País Vasco. En total fueron arrestadas 20 personas, entre ellas dos ciudadanos colombianos considerados objetivos prioritarios de la DEA, así como miembros mexicanos del cártel y operadores de la Camorra implicados en la distribución internacional.

El balance del operativo incluyó la incautación de 1.870 kilos de cocaína, 375 kilos de anfetamina, 275.000 euros en efectivo, 15.000 USDT en criptomonedas, tres armas cortas, 15 vehículos y 14 kilos de plata.

La organización utilizaba contenedores marítimos para introducir la droga en España, oculta en maquinaria industrial. Una finca en La Adrada (Ávila) servía de centro logístico para el almacenamiento y la posterior distribución nacional mediante vehículos adaptados con compartimentos ocultos. Para los envíos al extranjero, el CJNG disponía de fincas en Talavera de la Reina (Toledo), desde donde preparaba la maquinaria contaminada destinada a Italia.

En septiembre, las autoridades interceptaron el primer envío de cocaína hacia territorio italiano. La operación estaba dirigida por un capo del clan Amato-Pagano, que actuaba como enlace transnacional entre la Camorra y el cártel mexicano.

Un clan con profundas raíces en España

El clan Amato-Pagano —también conocido como Scissionisti di Secondigliano o “los españoles”— es una de las estructuras más influyentes de la Camorra. Su presencia histórica en la Costa del Sol y Barcelona explica su apodo dentro y fuera de Italia.

Nacido tras la ruptura con el clan Di Lauro, ha consolidado su poder gracias al control de rutas de narcotráfico y prostitución en Nápoles. Su trayectoria reciente está marcada por la faida di Scampia (2004–2005), una guerra interna que dejó más de un centenar de asesinatos y provocó una ofensiva judicial sin precedentes.

A lo largo de los años, el liderazgo del grupo ha pasado por figuras como Raffaele Amato, Cesare Pagano, Mariano Riccio, Rosaria Pagano o Emanuele Amato. Pese a los golpes policiales —el más reciente, la detención en 2025 de Antonio Pompilio en Barcelona—, la organización ha mantenido cohesión y capacidad operativa.

Su influencia convive con alianzas y fricciones con otros clanes napolitanos, como Abbinante, Notturno, Abete, Pariante y Marino. Entre sus antiguos socios destaca Raffaele Imperiale, implicado en redes internacionales de narcotráfico y célebre por el hallazgo de dos cuadros robados de Van Gogh en una de sus propiedades.

La Camorra y su rol en el narcotráfico europeo

Considerada la organización criminal más antigua de Italia, la Camorra está integrada por unos 4.500 afiliados distribuidos en 114 clanes. A diferencia de Cosa Nostra, opera con una estructura horizontal que favorece la autonomía —y los enfrentamientos— entre grupos.

Diversos informes estiman que genera miles de millones de dólares al año y mantiene presencia consolidada en España, Países Bajos y Francia. En territorio español destacan también los clanes Polverino, Gionta, Licciardi y Mazzarella.

Desde la década de 1980, las mafias italianas han forjado vínculos estratégicos con cárteles latinoamericanos. La Camorra, junto con la ‘Ndrangheta y Cosa Nostra, ha establecido canales directos con intermediarios en Perú, Colombia y México para asegurar el tráfico masivo de cocaína y hachís hacia Europa.

Una alianza funcional más que permanente

La operación en España evidenció una colaboración puntual pero significativa entre el CJNG y el clan Amato-Pagano. Aunque no existen pruebas de una alianza estable, sí se constató el uso compartido de logística, contactos y recursos para introducir cocaína en Europa y canalizarla hacia Italia.

En los últimos años, las mafias italianas se han convertido en socios clave de los cárteles mexicanos, aprovechando su control de puertos estratégicos y su experiencia en blanqueo de capitales. Europol y organismos judiciales europeos han documentado la cooperación habitual entre estas organizaciones para abastecer el mercado europeo de cocaína, uno de los más lucrativos del mundo.

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba