Jirones de nuestra historia: Miguel Miramón, traidor a la Patria

Miguel Miramón: ¿El séptimo niño héroe?; el presidente más joven en la historia; asaltó y robó a una embajada; traidor a la Patria.

Por: José Luis Jaramillo Vela

¿De quién estamos hablando?

Miguel Gregorio de la Luz Atenógenes Miramón y Tarelo nació el 29 de septiembre de 1832 en la Ciudad de México, dentro de la riqueza de una familia acomodada y ultraconservadora; sus padres, el Coronel Bernardo de Miramón y Carmen Tarelo procrearon doce hijos a quienes nunca les faltó nada, no sufrieron carencias de ninguna especie, vivieron siempre en la opulencia.

Se sabe que de pequeño, Miramón era un niño débil, frágil, soñador, voluntarioso e inteligente; fue inscrito en el elegante y exclusivo Colegio de San Gregorio, en donde inició con sus estudios de literatura y humanidades, sus pasos estaban encaminados hacia la abogacía, la diplomacia y la política, odiaba la milicia, jamás cruzó por su mente el ser militar, hasta que un día, en compañía de otros cuatro alumnos se escapó del colegio, llegaron hasta San Agustín de las Cuevas (actual Tlalpan), en donde el jovencito Miguel se extravió de sus otros compañeros, quienes aparecieron pero sin él.

De inmediato su padre, el Coronel Miramón organiza una batida para buscarlo, encontrando dos días después al puberto, desfallecido, hambreado y desorientado, pero sano y salvo; su padre regresa con él a casa, pero le aguarda el peor castigo que pudiera imaginarse, como correctivo disciplinario, su padre lo saca del prestigioso Colegio de San Gregorio, para enviarlo al Colegio Militar que entonces estaba en el Castillo de Chapultepec.

Militar forzado, ¿el Séptimo Niño Héroe o un vil cobarde??

El 10 de febrero de 1846, el jovencillo Miguel Miramón de entre 14 y 15 años de edad, es ingresado al Colegio Militar de Chapultepec; apenas cuatro meses después, Estados Unidos le declara la Guerra a México y lo invade; en agosto de 1847, el Presidente y General Antonio López de Santa Anna es derrotado en la Batalla de Molino del Rey, el General Winfield Scott se encamina a tomar el Castillo de Chapultepec, en ese momento custodiado por cincuenta jóvenes cadetes, entre ellos Miguel Miramón; además de una pequeña compañía de soldados, quienes iban a ser presa fácil de los estadounidenses.

Viendo la situación, Santa Anna ordena desalojar el Castillo de Chapultepec, para evitar la masacre de los jovencitos cadetes y la muerte innecesaria de soldados; los cadetes desobedecen la orden de Santa Anna y deciden librar la batalla o morir defendiendo su Colegio Militar; entonces es cuando aparece el Coronel Felipe Santiago Tetlamatzin Xicoténcatl al frente del Heróico Batallón de San Blas, en apoyo a los jóvenes cadetes, situando sus tropas a los pies del Cerro de Chapultepec, quienes durante dos días mantuvieron a raya a los gringos, hasta que ya fue imposible sostener el punto y los soldados invasores penetraron al Castillo de Chapultepec.

Lo que sucedió dentro del Castillo de Chapultepec entre los cadetes y los invasores (y no estamos hablando de grupos musicales norteños), dió origen a la leyenda de los Niños Héroes de Chapultepec y aquí es justo donde inician las discrepancias con respecto al cadete Miguel Miramón; por una parte, alguno que otro historiador lo proclama como el  “Séptimo Niño Héroe”, ignorado por la historia, que defendió con heroísmo no solo al Castillo de Chapultepec, sino la Torre del Caballero Alto, donde se erguía la Bandera Nacional, el caso es que todos los seis Niños Héroes, murieron en acción de guerra y Miramón no; otros historiadores, la mayoría, cree que el joven cadete Miramón fue herido y se escondió o huyó del sitio para salvarse y por eso fue el único sobreviviente de ese grupo de cadetes; por su parte, la señora Concepción Lombardo, quien fue la esposa de Miramón, relata en sus memorias, la enorme valentía y heroísmo de su esposo durante la batalla, y de como con múltiples heridas se desempeñó con estoicismo; de todo lo que relata su esposa, lo único acreditado es que al momento de terminar la batalla y ser hecho prisionero, el cadete Miramón presentaba un golpe en la cara y una herida punzo cortante de bayoneta en su brazo izquierdo.

El propio Miguel Miramón, nunca en su vida habló nada sobre su desempeño durante la Batalla de Chapultepec, situación que alienta la sospecha de que su comportamiento fue más de cobardía que de bravura militar; la historia oficial de México no lo considera en absoluto en esa batalla, ni lo reconoce como “Niño Héroe” y lo cataloga como traidor a la Patria, debido a hechos posteriores, al promover y trabajar junto al Emperador Maximiliano.

Miguel Miramón Presidente de México, el más joven en la historia

Después de la Batalla de Chapultepec y tras haber sido hecho prisionero de guerra, el joven cadete Miguel Miramón es puesto en libertad y continúa su carrera militar hasta terminarla; “es justo en este período, cuando Miguel comienza a tomarle gusto y a tomar en serio a la milicia”, señala su esposa Concepción Lombardo en sus memorias y para muchos historiadores, es precisamente esta sola frase la que los hace suponer que durante la Batalla del Castillo de Chapultepec efectivamente el comportamiento del cadete Miramón haya sido más de cobardía que de valentía.

Otro dato muy extraño es que a los 24 años de edad, Miguel Miramón obtuvo el grado de General, no acreditándose que haya hecho los méritos suficientes como para que siendo tan joven haya sido ascendido de manera tan meteórica a General; lo que sí era un hecho, es que desde cadete, Miramón fue desarrollando sus enormes talentos políticos y diplomáticos, a los que aunada la influencia de su padre, es posible hayan contribuido a su inexplicable ascenso militar.

Miramón fue tomando liderazgos dentro del Partido Conservador, hasta que en 1859, con 27 años de edad ocupa la Presidencia Provisional de la República por el Partido Conservador; Miguel Miramón ha sido el presidente más joven en la historia de México, tomó el cargo a la edad de 27 años, muy joven y ya estaba convertido en el máximo líder de los conservadores en México; otro dato histórico, Miguel Miramón fue el primer presidente de México nacido como ciudadano mexicano, todos los anteriores y varios posteriores, nacieron como novohispanos, antes de la independencia. Dos datos históricos que el mismo Miramón los echó a perder con sus acciones como presidente.

Increíble, el Presidente de México ordena el asalto y robo a la Embajada Británica

Miguel Miramón y Tarelo fue Presidente de México del 2 de febrero de 1859 al 24 de diciembre de 1860, prácticamente un año con once meses, dividido en dos períodos, debido a que el Lic. José Ignacio Pavón Jiménez asumió el cargo durante tres días (13, 14 y 15 de agosto de 1860), para luego retomar Miramón el Gobierno; en esos dos períodos, el ilustre General cometió dos errores que costaron muy caro al país.

Estaba ya en marcha la Guerra de Reforma y los liberales de Benito Juárez le estaban ganando terreno a Miramón y los conservadores; el Presidente Miramón, presidente espurio como le decía Benito Juárez, necesita dinero para seguir en la pelea; el 29 de octubre de 1859, solicita un crédito con el usurero franco – suizo afincado en México, Jean Baptiste Jecker, a quien le solicita un crédito por quince millones de pesos, aparentemente con una tasa interés de entre el 3 y el 6 %; Jecker le entrega a Miramón 723 mil pesos en efectivo; 468 mil pesos en equipo y uniformes militares y pendientes 14 millones, 378 mil pesos en deuda interior que se financiarían con bonos aduanales; era tal la avidez de Miramón por obtener el dinero, que al firmar el contrato ni se percató de que Jecker había subido la tasa de interés al 90 % anual y que los catorce millones y pico restantes los tendría que obtener el país de sus cuotas aduaneras; a Miramón lo habían chamaqueado peor que a un niño de kínder; contrató una deuda por quince millones, de los cuales solo recibió un poco más de un millón, y debería pagar interés del 90% a cinco años.

Benito Juárez, los liberales, los mexicanos y el mundo entero no podían creer la manera tan infantil en la que había sido timado y engañado el presidente mexicano; la banca internacional estaba impresionada de cómo había políticos tan ingenuos, torpes e inexpertos como para ser engañados de esa forma y comprometer a su país y por supuesto que los banqueros de todo el mundo ya estaban buscando a Jecker como socio y asesor financiero.

No se reponía México de la torpeza de su presidente, cuando otra vez el joven presidente Miramón, necesitado de allegarse más fondos para continuar la guerra contra Juárez comete otro desatino del tamaño del mundo, que vuelve a meter a México en problemas serios y muy graves. El 16 de noviembre de 1860, el Presidente Miguel Miramón envía al Jefe de la Policía Secreta, Comandante Juan Bautista Lagarde Gassion a asaltar y robar a la Embajada de Inglaterra y del Reino Unido en México, con la intención de robarse más de 600 mil pesos que ahí se resguardaban, el Embajador Charles Lenox Wyke indignado le dijo a Lagarde que no tenían dinero ahí; entonces Lagarde se dirigió a la casa del Cónsul Mr. Barton y ahí encontró el dinero, se lo robó y se lo llevó al Presidente Miramón.

Ese dinero no era propiedad ni del Embajador, ni de la Embajada, ni del Gobierno Británico, era propiedad de ciudadanos ingleses radicados en México, que periódicamente enviaban dinero en forma de remesas a sus familias en Inglaterra, a través de la Embajada Británica en México y lo depositaban ahí para ser enviado a Londres.

Esta agresión diplomática causó un severo reclamo de la Corona Británica a México, ante la inestabilidad política, ya no sabían si reclamarle a Miramón o a Juárez o a quien; es entonces que Miramón le responde a Inglaterra con total descaro, diciendo que no fue un asalto ni un robo, sino que debían considerarlo como un “préstamo forzado”, el cual se pagaría a su debido tiempo. Inglaterra no la pensó más y retira a su personal diplomático en México.

El General Miguel Miramón renuncia y se va del país autoexiliado, antes de que Juárez lo haga…o lo fusile.

Las consecuencias de un gobierno inútil, inepto e inexperto

Después de la renuncia y huida de Miguel Miramón, asume el poder el Presidente Benito Pablo Juárez García, quien se encuentra con un enorme desastre diplomático internacional; Juárez expulsa de México al usurero y banquero Jean Baptiste Jecker, quien tenía doble nacionalidad, francesa y suiza; en Francia convence a los banqueros y a Napoleón Bonaparte III de que le cobren su deuda a los mexicanos, a cambio Jecker les otorgaría el 30 %; al mismo tiempo, Inglaterra rompe relaciones con México, exigiendo se le pague el robo a su Embajada, por 600 mil pesos, una fortuna.

El Presidente Juárez no reconoce los estropicios causados por Miramón alegando que fueron acciones que hizo un presidente espurio; todo este trastupije ocasionado por Miguel Miramón desencadenó en la Segunda Invasión Francesa a México y la llegada y el establecimiento del Segundo Imperio Mexicano de Maximiliano de Habsburgo; la presión internacional obligó a Juárez a negociar los adeudos, solo que Francia no aceptó y se fue a la guerra.

El regreso de Miguel Miramón a México

Miramón regresó de su exilio una primera vez a México en 1863, por instancias del Arzobispo Antonio de Labastida; se puso a las órdenes del Emperador Maximiliano, a pesar de todo, Miramón no estaba de acuerdo con la prolongada presencia de los soldados franceses en México, por lo que no tardó en tener problemas con los Generales Charles Latrille de Lorencez, François Achille Bazaine y Gastón Galliffett; por eso mismo, Maximiliano lo vuelve a enviar fuera, a estudiar táctica militar en Alemania.

Regresa por segunda vez en 1866, tan solo para ver cómo el Imperio retrocedía ante el avance del Ejército Republicano de Juárez, justo en ese momento, Napoleón III ordena la retirada total del Ejército Francés de México, dejando solo y a su suerte a Maximiliano, quien veía como su imperio se derrumbaba; antes de partir de México, los generales franceses le ofrecieron a Maximiliano la posibilidad de dejar México y regresar a Europa con ellos, Maximiliano decide quedarse y Miramón se ofreció a reorganizar su Ejército Imperial y a pesar de los problemas que ya enfrentaba con el celoso General Leonardo Márquez, Miguel Miramón logró reorganizar un respetable ejército para buscar salvar el imperio.

A pesar de la férrea oposición de Miramón, el General Leonardo Márquez persuadió a Maximiliano para establecerse como base de operaciones en Querétaro, decisión que le costó muy cara, pues en esta ciudad era muy poco probable de salir airoso de un ataque, como lo era la Ciudad de México; una vez establecidos los poderes imperiales en Querétaro, el General Leonardo Márquez, en compañía de los Generales Santiago Vidaurri y Julián Quiroga solicitan permiso para ir a la Ciudad de México en busca de refuerzos, Maximiliano accede, pero la verdad era que estos tres estaban usando ese pretexto para abandonar al Emperador, quien nombró a los Generales Miguel Miramón y Tomás Mejía al frente de la defensa del Imperio…demasiado tarde.

Finalmente el Imperio sucumbió, las tropas republicanas del General Mariano Escobedo le dan la estocada final, Miramón, Maximiliano y Tomás Mejía son hechos prisioneros, Juárez recupera el gobierno y ordena “un juicio justo” para los tres prisioneros, quienes son sentenciados a morir por fusilamiento y en el caso de Miguel Miramón y Tomás Mejía, son sentenciados también por Traición a la Patria; el General Miguel Miramón es fusilado junto con Maximiliano y el General Tomás Mejía, el 19 de junio de 1867 en el Cerro de las Campanas a las afueras de Querétaro.

Cabos sueltos

+ Los restos del General Miguel Miramón y Tarelo fueron depositados en el Panteón de San Fernando en la Ciudad de México; en 1872 fallece Benito Juárez y sus restos son depositados ahí mismo, a unos cuantos metros de la tumba de Miramón; ante el enojo de su viuda Doña Concepción Lombardo, esta solicita sean trasladados sus restos a una de las capillas de la Catedral de Puebla.

+ Frente al pelotón de fusilamiento, el General Mariano Escobedo coloca a Maximiliano al centro, a su derecha Miguel Miramón y a su izquierda Tomás Mejía; Maximiliano solicita permiso al General Escobedo para colocar a Miramón al centro y él a un lado, “porque este gran patriota mexicano merece el sitio de honor”.

+ A cada uno de los sentenciados se les otorgó el derecho de decir unas últimas palabras para sus familias, para el parte de novedades y para el registro histórico; Miramón agradeció a sus abogados defensores y a todos los que hicieron algún esfuerzo por salvarlo, perdona a quienes quiso perdonar, se declara inocente de traición a la Patria y ruega a sus compatriotas no dejar caer sobre sus hijos y su esposa la pesada mancha de traidor a la Patria, para terminar con un sonoro “Viva México”.

+ Miguel Miramón fue sentenciado por Traición a la Patria, debido a actos cometidos durante su gobierno, que dañaron seriamente al país, provocándole graves conflictos económicos y diplomáticos, así como una invasión; también por haber actuado junto con extranjeros en contra de México y de sus compatriotas; pese a todo esto, muchos historiadores y autores mexicanos están promoviendo una nueva “valoración histórica” a la figura del General Miguel Miramón. El reconocido periodista y escritor Armando Fuentes Aguirre, mejor conocido como “Catón”, en su libro “Juárez y Maximiliano: la roca y el ensueño”, escribe así: “Miguel Miramón es uno de los mejores hombres que ha tenido México”.; esto me hace recordar a un amigo que dice que “hay golpazos tan duros que el moretón no se quita ni con pomada de la campana”.

Referencias Bibliográficas:

+ oem.com.mx

+ mexicodesconocido.com.mx

+ repositorioinstitucionaluacm.mx

+ relatosehistorias.mx

+ memoriapoliticademexico.orgscielo.org.mx

+ biografiasyvidas,com

+ mediateca.inah.gob.mx

+ histórico.juridicas.unam.mx

+ repositorio.colmex.mx

+ es.wikipedia.org

 

 

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