Mono Punch sería enviado a un santuario tras presentar secuelas de aislamiento

El mono japonés Punch, residente del zoológico de Ichikawa, en Japón, podría ser enviado a un santuario tras presentar secuelas emocionales derivadas del aislamiento.
Aunque el primate ha comenzado a integrarse con su grupo, especialistas y organizaciones de defensa animal aseguran que aún sufre trauma por el rechazo de su madre al nacer.
La organización PETA solicitó este martes 24 de febrero que Punch sea trasladado a un espacio más natural y seguro. En un comunicado, el presidente de PETA, Jason Baker, señaló:
“Como todos los macacos, Punch debería crecer en un grupo familiar unido, aprendiendo habilidades sociales vitales y explorando un hábitat natural rico, y no buscando consuelo en un juguete dentro de un pozo de cemento.”
PETA destacó que el comportamiento de Punch con un peluche, que muchos consideran adorable, refleja en realidad las secuelas del aislamiento y la falta de interacción con otros primates. La organización recordó que los jóvenes macacos son animales sociables que necesitan contacto constante para su desarrollo emocional y social.
Baker comparó el caso de Punch con el de la hipopótamo tailandesa Moo Dengh, viral en 2024, y advirtió que la fama temporal en redes sociales no protege a los animales de los efectos permanentes del cautiverio. Según PETA, la exhibición de animales jóvenes en zoológicos para atraer visitantes termina afectando a los animales durante toda su vida.
El traslado de Punch a un santuario, concluyó la organización, sería la medida más adecuada para garantizar su bienestar y permitirle desarrollarse de manera natural.



