Obispo bajo investigación del Vaticano por presuntas visitas a striptease en Tijuana
El obispo Emanuel Shaleta, de 60 años, es señalado de ser cliente habitual al burdel de Tijuana Hong Kong.

El Vaticano abrió una investigación canónica contra el sacerdote Emanuel Shaleta, integrante de la Eparquía Católica Caldea de San Pedro Apóstol, con sede en San Diego, ante señalamientos de presuntas irregularidades financieras y conducta inapropiada.
Según el medio especializado The Pillar, la indagatoria fue ordenada en julio de 2025 y encomendada al arzobispo de Los Ángeles, José Gómez, conforme a los procedimientos internos de la Iglesia católica. El reporte indica que el sacerdote ya había sido objeto de revisiones previas relacionadas con un posible manejo indebido de recursos y eventuales faltas de carácter moral.
El reportaje refiere que un investigador privado, identificado como exagente del FBI, documentó desplazamientos del sacerdote desde San Diego hacia Tijuana. De acuerdo con la publicación, el religioso dejaba su vehículo en el estacionamiento del Hong Kong Club, establecimiento señalado en la investigación como un centro nocturno para adultos.
La información difundida señala que las visitas habrían ocurrido con frecuencia semanal y que, tras ser cuestionado formalmente, el sacerdote habría reducido la periodicidad.
Asimismo, el medio reporta que Shaleta mantenía relación cercana con una mujer con la que presuntamente compartía una cuenta bancaria. Documentos citados por la publicación indican que ambos se conocieron cuando trabajaban en Michigan y conservaron contacto tras posteriores traslados a Toronto y San Diego. El investigador afirmó que existía acceso mutuo a sus respectivos domicilios.
En el ámbito civil, el Departamento del Sheriff del Condado de San Diego confirmó que su Unidad de Fraude mantiene abierta una investigación activa por presunta malversación financiera contra un alto miembro de la eparquía, sin proporcionar detalles adicionales por tratarse de un proceso en curso.
De acuerdo con The Pillar, los documentos revisados apuntarían a que el sacerdote habría recibido pagos en efectivo en nombre de la parroquia y posteriormente habría reembolsado esos montos desde una cuenta destinada a ayuda caritativa. El medio señala que el faltante superaría los 427 mil dólares y que la cifra total podría acercarse al millón de dólares.
La publicación también indica que contadores forenses analizan los registros financieros ante la posibilidad de que se presenten cargos penales y que el caso sería del conocimiento del nuncio apostólico en Estados Unidos.
Hasta el momento, ni la eparquía ni el sacerdote han emitido una postura pública detallada. En tanto, el proceso continúa tanto en la vía canónica como en la jurisdicción civil estadounidense.
Conforme al principio de presunción de inocencia, el sacerdote debe ser considerado no responsable hasta que las autoridades competentes determinen lo contrario.



