El nuevo mapa criminal tras la muerte de “El Mencho”: quiénes siguen en la cúpula del narco

La caída de “El Mencho” y la reconfiguración del mapa criminal en México
“Es el golpe al crimen organizado más importante en los últimos 10 años”. Así definió el especialista en seguridad pública Víctor Sánchez Valdés, investigador de la Universidad Autónoma de Coahuila (UAdeC), el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”.
En entrevista, el académico explicó que el operativo que culminó con la muerte del fundador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) representa un parteaguas comparable a la captura de Joaquín Guzmán Loera en 2016.
A diferencia de otras organizaciones criminales con presencia regional, el CJNG logró una expansión territorial que lo convirtió en una de las estructuras delictivas más extendidas del país. Por ello, la caída de su líder no sólo tiene implicaciones simbólicas, sino también operativas y estratégicas.
Violencia inmediata tras el operativo
Luego del abatimiento, células armadas vinculadas al CJNG reaccionaron con bloqueos carreteros, quema de vehículos y ataques a comercios en al menos 20 entidades. Para especialistas, este tipo de respuestas buscan demostrar capacidad de fuego y enviar un mensaje tanto a las autoridades como a grupos rivales.
Sin embargo, la historia reciente demuestra que la captura o muerte de un líder no implica automáticamente la desarticulación de la organización. Tras la detención y extradición de “El Chapo”, el Cártel de Sinaloa no desapareció, sino que se fragmentó en distintas facciones.
Los perfiles criminales que permanecen activos
De acuerdo con Sánchez Valdés, aún existen figuras de alto perfil cuya captura tendría un impacto comparable al de “El Mencho”.
Entre ellos destaca Iván Archivaldo Guzmán Salazar, señalado como líder de la facción conocida como “Los Chapitos”, heredera del liderazgo de su padre.
En la misma organización, pero dentro del grupo rival interno, figura Ismael Zambada Sicairos, alias “Mayito Flaco”, hijo de Ismael Zambada García, quien también marcó una etapa clave en la estructura sinaloense.
Otro foco relevante se ubica en el centro del país con los hermanos Johnny Hurtado Olascoaga y José Alfredo Hurtado Olascoaga, conocidos como “El Pez” y “El Fresa”, identificados como líderes de la La Nueva Familia Michoacana.
Finalmente, permanece como objetivo prioritario Fausto Isidro Meza Flores, alias “El Chapo Isidro”, líder del llamado Cártel de Guasave tras la fragmentación de los Beltrán Leyva.
Un tablero en movimiento
La presión internacional —particularmente desde Estados Unidos— y los recientes operativos de alto impacto han intensificado el combate a estructuras criminales de mando medio y alto. No obstante, especialistas advierten que cada golpe de esta magnitud suele derivar en disputas internas, fragmentaciones y reacomodos territoriales.
La muerte de “El Mencho” podría marcar el inicio de una nueva etapa en la configuración del crimen organizado en México. El desafío, coinciden analistas, será evitar que la caída de un líder derive en una ola prolongada de violencia por el control de rutas y plazas estratégicas.



