¿Cuánto ganará Bad Bunny por cantar en el Super Bowl 2026?

El Super Bowl 2026 concentra la atención de millones de espectadores y revive una pregunta recurrente: ¿cuánto ganará Bad Bunny por su actuación en el espectáculo de medio tiempo?

A pesar de la magnitud del evento —uno de los más vistos del mundo— y de los salarios millonarios que perciben las estrellas de la NFL, el artista puertorriqueño solo recibirá el pago mínimo establecido por el sindicato. Según el acuerdo vigente de SAG-AFTRA, la remuneración ronda los 1.000 dólares por día, una cifra meramente simbólica.

El dato sorprende a muchos si se considera que el Super Bowl supera los 100 millones de espectadores solo en Estados Unidos, además de su impacto global. Sin embargo, esta política no es nueva. Desde hace décadas, la NFL cubre únicamente los gastos operativos, logísticos y de traslado, mientras que los artistas principales cobran el mínimo sindical.

La liga también asume los costos de alojamiento, alimentación y producción para el intérprete y su equipo. El contraste es evidente si se comparan estos pagos con la inversión total del espectáculo. Por ejemplo, el show de Jennifer Lopez y Shakira en 2020 demandó alrededor de 13 millones de dólares, destinados a escenografía, tecnología, transporte y el salario de unos 3.000 trabajadores.

En ediciones recientes, las cifras se mantuvieron en la misma línea. En 2024, Usher recibió 671 dólares por su actuación principal y cerca de 1.800 dólares por los ensayos, según Sports Illustrated. Incluso, en el pasado, la NFL llegó a solicitar a artistas como Rihanna, Coldplay y Katy Perry que pagaran por presentarse, una propuesta que fue rechazada públicamente.

Entonces, ¿por qué los artistas aceptan estas condiciones? La respuesta está en la exposición global. Tras su show de medio tiempo en 2018, Justin Timberlake registró un aumento del 534 % en sus ventas musicales ese mismo día. En el caso de Lady Gaga, sus ventas digitales crecieron un 1.000 % luego de su actuación en 2017.

Esta política ha sido igual para todos: Beyoncé, Prince, Madonna, Michael Jackson, Paul McCartney, Rihanna y Usher actuaron bajo las mismas condiciones salariales. Aunque en algunos momentos se debatió cobrar a los artistas por participar, la industria rechazó ese modelo y se mantuvo el esquema actual: no pagar cifras millonarias, pero cubrir todos los costos.

La logística del show es compleja y requiere escenarios desmontables, sistemas de sonido avanzados y cientos de técnicos, bailarines y productores. Precisamente, los bailarines fueron motivo de polémica en años recientes, hasta que la intervención de SAG-AFTRA garantizó su remuneración profesional.

Para Bad Bunny, el Super Bowl representa mucho más que un pago simbólico. El artista ha señalado que se trata de una oportunidad para mostrar “mucha de mi cultura” ante una audiencia mundial. Además, el reconocimiento a su álbum Debí Tirar Más Fotos en los Premios Grammy 2026 potencia aún más el impacto de su presencia en el escenario.

La exposición que ofrece el evento puede marcar un antes y un después en su carrera, abrir nuevas oportunidades comerciales y reforzar su posición como una de las figuras más influyentes de la música global.

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