A siete años del asesinato de Samir Flores, su memoria sigue viva en Amilcingo
Familiares, amistades y habitantes de Morelos y otras entidades se reunieron para exigir el esclarecimiento del crimen y señalar la falta de responsables materiales e intelectuales.

A siete años del asesinato del defensor comunitario Samir Flores, su nombre volvió a resonar en Amilcingo con las consignas: “Justicia. 7 años de impunidad” y “¡Samir vive, la lucha sigue!”.
Samir Flores fue comunicador comunitario, campesino y uno de los principales opositores a la termoeléctrica de Huexca, parte del Proyecto Integral Morelos (PIM). Fue asesinado el 20 de febrero de 2019 frente a su casa en Amilcingo.
La jornada comenzó con una misa en su hogar, oficiada por el sacerdote Alfonso Legía, quien recordó su legado en la defensa de la vida comunitaria, la tierra y el agua. Tras la ceremonia, niñas y niños participaron en un acto simbólico: sembraron frijoles en el patio de la casa de Samir, un gesto que representó el cuidado, la memoria y la continuidad de la conciencia colectiva.
Durante la conmemoración, se escucharon consignas como: “Samir, caíste, pero nunca te vendiste” y “¡No al PIM! ¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!”. El expresidente Andrés Manuel López Obrador fue señalado en las manifestaciones: “¡Fue Obrador, fue Obrador!”.
El contingente recorrió las calles de Amilcingo con flores, pancartas y gritos de “¡Justicia!” y “¡Samir vive!”, haciendo una parada frente a la radio comunitaria Amiltzinko 100.7 FM, donde transmitía su programa y desde donde informaba sobre los impactos del PIM, dando voz a los pueblos afectados.
La marcha concluyó en la primaria “Samir Flores Soberanes”, cuyo nombre fue adoptado tras su asesinato como homenaje a su trabajo en la comunidad. Niñas y niños formaron letras con su nombre, pronunciando valores como honestidad, solidaridad y defensa del territorio. Nayeli Flores Soberanes, hermana de Samir, recordó que su memoria sigue viva en la escuela, la familia y en la conciencia comunitaria.
A siete años del crimen, la investigación sigue estancada. Jorge Velázquez, de la Asamblea de Amilcingo, denunció que la Fiscalía General de la República no ha avanzado significativamente. Liliana Velázquez, pareja de Samir, señaló que no se ha investigado a los responsables materiales ni intelectuales y exigió acción a las autoridades locales y federales.
Jaime Domínguez Pérez, del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, recordó que el asesinato de Samir buscó desarticular la organización comunitaria que él había consolidado, pero que la resistencia continúa pese a amenazas y violencia dirigida a la comunidad.
El PIM sigue sin operar plenamente. Juan Carlos Flores, abogado del Frente, indicó que los procesos legales contra la termoeléctrica, gasoducto y acueducto se mantienen, con suspensiones vigentes y seguimiento por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos por violaciones a derechos humanos.
Samantha César, también integrante del Frente, resaltó que la baja participación social no implica aceptación del proyecto, sino miedo frente a la intimidación y violencia. “El Estado le apuesta al olvido, a que no recordemos quién era Samir. Por eso es importante seguir luchando”, concluyó.




