Operativo contra hija de “El Mayo” enciende alertas por posible “mini Culiacanazo”

La detención y posterior liberación de Mónica Zambada, hija de Ismael “El Mayo” Zambada, tras un operativo en la comunidad de El Salado, en Sinaloa, volvió a encender el debate sobre la capacidad del Estado mexicano para enfrentar a los grandes cárteles del país.
El despliegue de fuerzas federales, la reacción de habitantes vinculados a la base social del Cártel de Sinaloa y la liberación de la mujer fueron calificados por el analista en seguridad David Saucedo como un posible “mini culiacanazo”.
En entrevista con Infobae México, el especialista explicó que lo ocurrido guarda similitudes con el Culiacanazo del 17 de octubre de 2019, cuando fue liberado Ovidio Guzmán tras una fuerte presión social y operativa.
De acuerdo con información oficial, elementos de la Secretaría de Marina y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana realizaron un operativo en distintos puntos de Sinaloa con el objetivo de contener a grupos criminales. Durante estas acciones se reportó la detención de un integrante del grupo “Los Mayos”, el abatimiento de varios presuntos sicarios y la localización de Mónica Zambada.
Sin embargo, la mujer fue liberada al no existir órdenes de aprehensión ni investigaciones abiertas en su contra en México, por lo que fue entregada a sus familiares conforme a los protocolos oficiales.
En redes sociales circularon videos en los que pobladores exigen su liberación, argumentando que no tenía vínculos criminales. En otro material se observa a agentes dialogando con civiles dentro de un domicilio, donde se confirma que sería bajada del helicóptero en el que ya estaba resguardada.
Para Saucedo, la presión ejercida por la población fue determinante en la decisión de las autoridades, lo que generó un escenario comparable al de 2019, cuando la amenaza de violencia y bloqueos obligó al gobierno a liberar a Ovidio Guzmán.
El analista advirtió que este tipo de movilizaciones se han convertido en una estrategia recurrente de los grupos criminales, quienes utilizan a la población como mecanismo de presión para evitar detenciones relevantes.
Aunque la versión oficial sostiene que la liberación respondió únicamente a la falta de cargos en territorio nacional, el especialista consideró que esta explicación resulta poco convincente, especialmente porque en Estados Unidos Mónica Zambada ha sido señalada por presuntos vínculos con operaciones financieras ilícitas.
Finalmente, Saucedo planteó que la decisión de liberarla pudo haber sido tomada al interior del Gabinete de Seguridad para reducir el impacto político del operativo, evitando que la presidenta Claudia Sheinbaum asumiera directamente el costo de una acción fallida.
El caso abre nuevamente el debate sobre la estrategia de seguridad en México y deja abierta la incógnita de si, como ocurrió tras el “Culiacanazo”, habrá un nuevo intento por detener a figuras vinculadas al crimen organizado en el futuro.



