De la detención a la morgue: los 15 mexicanos que han muerto bajo custodia del ICE

El caso más reciente de un migrante mexicano muerto mientras se encontraba bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) vuelve a encender las alertas y a reabrir cuestionamientos sobre las condiciones en los centros de detención migratoria.
El fallecimiento ocurre en un contexto de creciente escrutinio sobre las políticas migratorias en Estados Unidos, donde autoridades, familiares y organizaciones civiles han exigido mayor transparencia para esclarecer las circunstancias en las que han ocurrido múltiples muertes bajo custodia federal.
De acuerdo con datos oficiales del propio ICE y reportes de medios internacionales, como CNN, entre 2025 y lo que va de 2026 suman ya 15 fallecimientos de ciudadanos mexicanos en distintos centros de detención, hospitales o durante operativos migratorios. Las causas reportadas incluyen complicaciones médicas, suicidios, incidentes violentos y accidentes ocurridos durante acciones de control.
Casos recientes bajo revisión
Entre los casos más recientes se encuentra el de Alejandro Cabrera Clemente, de 49 años, detenido el 8 de enero de 2026 en Chattanooga, Tennessee, y posteriormente trasladado al Centro Correccional Winn, en Luisiana, donde fue encontrado sin signos vitales dentro de su celda.
Otro caso es el de José Guadalupe Ramos Solano, de 36 años, quien murió el 25 de marzo de 2026 en el Centro de Detención de Adelanto, California. Las autoridades no han determinado aún la causa oficial del deceso.
El 16 de marzo falleció Royer Pérez Jiménez, de 19 años, en un centro de detención en Florida. Según el reporte de ICE, fue hallado sin respuesta en su dormitorio; aunque se realizaron maniobras de reanimación, no sobrevivió. La investigación preliminar apunta a un posible suicidio.
Asimismo, el 27 de febrero de 2026 murió Alberto Gutiérrez Reyes, de 48 años, en un hospital de California tras presentar dolor torácico y dificultad respiratoria. En tanto, el 14 de enero del mismo año, Heber Sanchaz Domínguez, de 34 años, fue hallado sin vida dentro de un centro de detención en Georgia, en un caso también clasificado como suicidio.
El recuento de 2025
Durante 2025 se registraron múltiples fallecimientos en custodia migratoria, entre ellos casos asociados a enfermedades, suicidios, tiroteos y complicaciones médicas.
Destacan los casos de Miguel Ángel García Hernández, de 31 años, quien murió tras resultar herido en un tiroteo dentro de una instalación migratoria en Dallas; Silverio Villegas González, de 38 años, fallecido tras recibir disparos durante una parada vehicular en Chicago; y Jaime Alanís García, de 57 años, quien murió tras caer de una altura de nueve metros durante una redada migratoria en un invernadero en California.
También se reportaron decesos por causas médicas y suicidios en distintos centros de detención en California, Missouri, Georgia y otros estados, lo que ha encendido alertas sobre las condiciones de atención y supervisión dentro del sistema.
Cuestionamientos y debate
Las autoridades estadounidenses sostienen que en la mayoría de los casos los detenidos recibieron atención médica y que algunos presentaban condiciones de salud preexistentes o antecedentes migratorios y penales.
No obstante, organizaciones defensoras de derechos humanos y representantes legales de las familias han cuestionado la calidad de la atención médica, los protocolos de vigilancia y las condiciones generales de detención. Los casos clasificados como suicidio, en particular, han generado preocupación sobre la salud mental de los detenidos y la prevención dentro de los centros.
En algunos expedientes, como el de Miguel Ángel García Hernández, incluso se han presentado testimonios que sugieren acciones de auxilio hacia otros detenidos durante los incidentes que derivaron en su muerte.
Investigaciones abiertas
Varias de estas muertes continúan bajo investigación por parte de autoridades federales estadounidenses. Mientras tanto, familiares y defensores de derechos humanos exigen mayor transparencia y rendición de cuentas.
El incremento de estos casos ocurre en un contexto de endurecimiento de la política migratoria y aumento de detenciones, lo que ha reavivado el debate sobre las condiciones en las que viven los migrantes bajo custodia en Estados Unidos.



